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NO HAY CELEBRACIÓN CONTINENTAL 2009-2011
 Y COLOMBIA ENTERRÓ EL GRUPO BICENTENARIO

Terminaron las celebraciones de Anno Mirabilis del Bicentenario de la Independencia de los Países Latinoamericanos, éste en que Venezuela (19 de abril), Argentina (25 de mayo), Colombia (20 de julio), México (16 de septiembre) y Chile (18 de septiembre) conmemoraron 200 años del inicio de sus procesos emancipatorios. El año pasado, Bolivia (25 de mayo y 16 de julio) y Ecuador (10 de agosto) habían hecho lo propio. En 2011 asistirán al ritual de los 200 años Paraguay (15 de mayo), de nuevo Venezuela (5 de julio) y San Salvador (5 de noviembre), Bicentenario del conato independentista del Virreinato de Guatemala.

Los Bicentenarios de Chile y México tuvieron la trascendencia que ameritaba la ocasión, como corresponde a países con fuerte sentimiento de nación, que llevaban diez y cinco años de preparativos, respectivamente, y que tenían grandes motivaciones políticas partidistas para una gran celebración (la refundación del país por la Concertación Nacional para superar la dictadura de Pinochet en un caso y en el otro buscar la unidad nacional malograda luego del discutido triunfo de Felipe Calderón sobre Andrés López Obrador).

Sin embargo, para el día de las celebraciones, éstas estuvieron matizada por las situaciones que vivían cada uno de los países: México por la arremetida del narcotráfico, que en los días previos al Bicentenario produjo la masacre de 70 inmigrantes en un estado norteño, y Chile por el cambio de gobierno al derechista Piñera y por el terremoto, y más coyunturalmente por el enterramiento de 33 mineros en una mina en Atacama y por la huelga de hambre de 35 indígenas mapuches a quienes la resistencia secular contra el despojo y la asimilación  los condenó como terroristas a prisión.

Los hechos de Chile, sobre todo la salida del poder de la Concertación, que hizo todo el esfuerzo preparatorio, desinflaron el ánimo celebrativo en Chile, aunque no alcanzaron a menoscabar los actos conmemorativos. Pero los de México condujeron a una equivocada exaltación del miedo por parte de las autoridades, lo que unido al constante cambio en la dirección del Bicentenario y a la inversión desaforada de recursos, malogró una celebración que pudo ser tan espléndida como la de Argentina, donde los ríos de gente desbordaron Buenos Aires y la fecha del 25 de mayo fue, de verdad, como tituló Página 12: "El Día Bi".

En todo caso, la efeméride mexicana estuvo lejos de haber sido "El Bicentenario más triste de América", como reseñó El País de España, título que con sobrados méritos se llevó Colombia, donde prácticamente no hubo celebración, la que se ahogó en las políticas de seguridad democrática, de reelección y de la Visión Colombia 2019 del presidente Uribe, develando un sistema de poder tan corroído que no soporta ni la voz de sus propios próceres.

Poca y selectiva asistencia presidencial a los fastos bicentenarios

En todo caso, el lunar, o el cráter, es el fracaso de la convocatoria a un Bicentenario latinoamericano. A la mesa de Felipe Calderón sólo se sentaron la noche del 14 de septiembre los presidentes  de Guatemala, Álvaro Colom; Honduras, Porfirio Lobo; El Salvador, Mauricio Funes; Panamá, Ricardo Martinelli, y Colombia, Juan Manuel Santos. Muy pequeña representación, aunque políticamente afín.

A Chile concurrieron un día los presidentes de Bolivia, Evo Morales, y Paraguay, Fernando Lugo, y otro día, por un ratico, Cristina Fernández, la presidenta de Argentina.

  

 

La asistencia presidencial a los Bicentenarios previos fue variable, de acuerdo con las circunstancias políticas.

Ningún presidente latinoamericano acompañó al presidente Aristide el 1° de enero de 2004 en el Bicentenario de Haití.

Tampoco asistió ninguno, por prohibición del presidente Evo Morales, a conmemorar los 200 años del Primer Grito Libertario de América en Sucre (Bolivia) el 25 de mayo de 2009.

El 16 de Julio, Bicentenario del Grito de La Paz, la foto fue la siguiente:

(FOTO: Martín Alipaz) El presidente de Bolivia, Evo Morales junto a los mandatarios de Paraguay, Fernando Lugo; Venezuela, Hugo Chávez; y Ecuador, Rafael Correa. Más arriba el secretario de Estado para Iberoamérica de España, Juan Pablo de Laiglesia; el canciller boliviano, David Choquehuanca ; el vicepresidente de Bolivia, Álvaro García Linera; y los ministros de Exteriores de Brasil, Celso Amorim, y Chile, Mariano Fernández

El 10 de agosto de 2009 se dio cita en Quito un corto grupo de presidentes:

Rafael Correa junto a los mandatarios de Cuba (Raúl Castro), Honduras (Manuel Zelaya) y Venezuela (Hugo Chávez), celebran con el pueblo ecuatoriano, celebran el bicentenario del primer grito libertario que se dio en el hermano país (Foto ABN)

Ya en 2010, los jefes de Estado de Nicaragua, Daniel Ortega; de Cuba, Raúl Castro; de Argentina, Cristina Fernández; de Bermudas, Wiston Baldwin Spencer; de Brasil, Inacio Lula; de Bolivia, Evo Morales; y el de República Dominicana, Leonel Fernández, acompañan la primera celebración venezolana el 19 de abril:

Siete mandatarios acompañaron el Bicentenario de Argentina el 25 de mayo:

En la celebración participaron los presidentes Luiz Inacio Lula Da Silva (Brasil), Hugo Chávez (Venezuela), José Mujica (Uruguay), Evo Morales  (Bolivia), Sebastián Piñera  (Chile), Rafael Correa  (Ecuador) y Fernando Lugo (Paraguay),  además del depuesto mandatario de Honduras Manuel Zelaya.

Colombia:

Esta es la foto de dignatarios del Bicentenario en Bogotá en la parada militar del 20 de julio. Ningún presidente latinoamericano acompañó la celebración colombiana.

A juzgar por este registro, ninguna de las celebraciones nacionales del Bicentenario reunió un número significativo de presidentes latinoamericanos, y menos a los jefes de Estado del mundo.

En otras palabras, hasta ahora no se ha realizado la ceremonia de apertura de la conmemoración del Bicentenario de la independencia latinoamericana, limitándose a celebraciones meramente nacionales o acompañadas de los afines políticos de cada gobierno, faltando apenas un año para cerrar el trienio inicial conmemorativo.

 

Se estancó el Grupo Bicentenario

El Grupo Bicentenario, que desde 2007 reúne las comisiones nacionales bicentenario de los nueve países que conmemoran los 200 años del inicio de sus independencias entre 2009 y 2011 se estancó en manos de Venezuela hace seis meses, cuando este país recibió de México la secretaría pro tempore.

El Grupo tuvo una muy activa dinámica desde julio de 2007 hasta septiembre de 2008, realizando importantes actividades y resistiendo con éxito los embates de España por cooptar en su beneficio la efeméride de este lado del Atlántico, con lo que parecía preparado para sacar adelante el primer objetivo de su creación en Valparaíso (Chile): organizar eventos conmemorativos conjuntos.

Sin embargo, no tuvo la capacidad para ponerse por encima de los conflictos internos bolivianos, y con su omisión permitió que fracasara la conmemoración continental del primer  Grito Libertario de América (Chuquisaca, 25 de mayo de 1809), perdiendo desde entonces su capacidad de convocatoria. En ese momento Argentina llevaba la secretaría pro tempore, y Alí Mustafá, subsecretario de cultura de Argentina, fue el único funcionario extranjero en la celebración “oficial-paralela” que a última hora organizó el presidente Evo Morales el 25 de mayo de 2009 en el paraje El Villar del Departamento de Chuquisaca:

 


Alí Mustafá en Bolivia

Para el momento del siguiente Bicentenario (Quito, 10 de agosto de 2009) estaba en su máximo nivel de tensión el conflicto suramericano generado por la invasión de Colombia a Ecuador y por las bases militares de Estados Unidos en el primer país, lo que alejó la celebración conjunta. El Grupo Bicentenario, que había tenido su cuarta reunión en Buenos Aires en abril, no desplegó ninguna actividad para el Bicentenario de Ecuador, y sólo se reunió nuevamente el 26 de septiembre de 2009 en Guanajuato, México, limitándose cada país latinoamericano (y España y los organismos iberoamericanos) a exponer el listado de actividades conmemorativas nacionales, pero sin hacer esfuerzo alguno por ubicarse frente a una celebración continental ni por repensar el funcionamiento del Grupo, que para entonces ya había dejado pasar en ceros dos celebraciones. Decepcionó México, cuyo presidente se había casado con sacar adelante para el Bicentenario la Unión Latinoamericana de Naciones.

En los primeros años de funcionamiento, la secretaría pro tempore del Grupo Bicentenario estuvo en cabeza de Chile, Bolivia, Ecuador, Argentina y México. Y justo para 2010, cuando se requería de su mayor impulso a la celebración continental, la secretaría la asumen Venezuela y Colombia, países que no sólo estaban en una aguda confrontación política entre ellos, sino que el último no tenía ninguna intención de celebrar ni siquiera su propia fiesta nacional.

Como resultado de esta nefasta conjunción, el Grupo Bicentenario se paralizó en manos de Venezuela. Su página web se estancó, y no se realizaron los Diálogos Bicentenarios que con éxito se habían dado en los otros países. Ya Venezuela venía incumpliendo compromisos del Grupo, como diseñar la cartilla y la revista del Bicentenario latinoamericano. Para el 19 de abril, 200 años de la primera sublevación caraqueña, el presidente Chávez estaba en la campaña de arrestar como espías a cualquier colombiano, por lo que el canciller Jaime Bermúdez prohibió a cualquier funcionario de Colombia asistir a las efemérides de Venezuela. El Grupo Bicentenario no jugó ningún papel en la celebración del 19 de abril (de hecho en el cronograma del Grupo el Bicentenario de Venezuela se celebra el 5 de julio de 2011, por indicación de la delegación de ese país en el Grupo).

De otra parte, el Grupo Bicentenario tampoco tuvo injerencia en el que fue el evento continental bicentenario más importante: “Velas Suramérica 2010” o Regata Continental del Bicentenario, organizado directamente por la Armadas de la región.

Al parecer la secretaría pro tempore no pasó nunca de Venezuela a Colombia, hecho que debió suceder el 1° de julio pasado. Y ahora simplemente no podrá darse el traspaso, porque el cambio de gobierno del 7 de agosto, de Álvaro Uribe a  Juan Manuel Santos, terminó por enterrar el Bicentenario colombiano, y con él el latinoamericano. Cuatro días después de su posesión, el nuevo mandatario eliminó la Alta Consejería Presidencial para el Bicentenario (Decreto 3015 del 11 de agosto), oficina que representaba a Colombia en el Grupo Bicentenario (aunque dicha representación puede ser asumida por el Ministerio de Cultura, de acuerdo a la Carta de Intención de 2007). Por tanto, el Grupo Bicentenario carece hoy de secretaría.

 

Naufragio en medio de la euforia latinoamericanista

Adicionalmente a los factores anotados, dos hechos han afectado la celebración continental del Bicentenario: ésta no pasó a las agendas presidenciales (y casi que ni ministerial) y la experiencia no resistió la tentación hispánica.

En estos años se han dado pasos gigantes en la construcción de nación latinoamericana, inspirados y favorecidos por el masivo acceso al gobierno de la región de fuerzas políticas favorables a replantear las relaciones exteriores tradicionales de América Latina y partidarias de dotar a ésta de organismos propios de integración. Ejemplo de ello es la creación y puesta en funcionamiento por parte de 12 países de la Unión de Naciones Suramericanas (UNASUR), creado en 2004 y cuyo tratado de constitución se firmó el 23 de diciembre de 2008.

Paralelo a ello se ha dado un declive de la Organización de Estados Americanos (OEA), favorecido porque primera vez su secretario general (el chileno José Miguel Insulza) fue nombrado sin la aquiescencia de los Estados Unidos, y reelegido a pesar de la reticencia del nuevo presidente de su país, Sebastián Piñera, a darle su apoyo.

También se tiene la “Cumbre de América Latina y el Caribe sobre Integración y Desarrollo” de diciembre de 2008 en Bahía, Brasil, que fue llamada Mega-Cumbre, porque reunió a todos los organismos de integración de la región de América Latina y el Caribe, y Cumbre-inédita, porque sesionó sin la presencia de Estados Unidos y Europa: Unión de Naciones Suramericanas (Unasur), formada por los integrantes del Mercosur (Brasil, Argentina, Uruguay y Paraguay) y la Comunidad Andina (Bolivia, Colombia, Ecuador y Perú) y Venezuela, Guyana y Surinam, y además al Grupo de Río.

En dicha Cumbre, convocada por Brasil, se le asignó a México la tarea de hacer avanzar el proceso hacia una organización latinoamericana de naciones, y el presidente Felipe Calderón fundió el proyecto integracionista con el Bicentenario latinoamericano:

“Y me parece que la feliz convocatoria que ha tenido Lula, hoy en Brasil nos encamina, esa sería, además, probablemente materia a discutir entre todos los Presidentes, nos encamina a que ojalá podamos tener en nuestra próxima reunión, una reunión, como acordamos hoy, que sean reuniones, Cumbres hermanas nuevamente: Grupo de Río y Grupo de América Latina y el Caribe, que podamos pasar a formar lo que usted plantea, una Organización de Estados Latinoamericanos y del Caribe, que yo incluso anticiparía que ojalá se nombrara la Unidad Latinoamericana y del Caribe, o la Unión Latinoamericana y del Caribe, que nos permita, verdaderamente, tener ya no sólo un esquema de cumbres, sino una organización con nuestras propias reglas y nuestros propios sistemas de representación e integración, y de ser posible avancemos a lo que ha mencionado Hugo, a lo que ha mencionado Rafael, a lo que ha mencionado Evo, Lula. En fin, todos. Que avancemos verdaderamente a la gran aspiración latinoamericana, que es una unidad real, formal, sobre bases políticas, sociales, económicas y culturales, que le den a América Latina la solidez que necesita para, en un mundo global, hacer valer su propia identidad, su propia fuerza y sus propias potencialidades.

Y esa reunión la tendremos, como ahora está acordado, en el 2010; la anticiparemos, además, hacia, no marzo, sino febrero de 2010, que será además un punto de coordinación de varias presidencias latinoamericanas, el inicio de las conmemoraciones del Bicentenario de las Independencias, que en el caso de México inició en 1810, al igual que otros países, Chile, Centroamérica.
Y seguiremos al año siguiente con otra reunión cumbre en Venezuela, según hemos comentado, precisamente, a conmemorar también el Bicentenario de la Independencia venezolana en 2011”.

En efecto, el 23 de febrero de 2010 los 32 jefes de Estado de América Latina y el Caribe presentes en la Cumbre de Río, celebrada en México, acordaron dar luz verde a la iniciativa de conformar un nuevo organismo regional que excluirá a Estados Unidos y Canadá. El nuevo organismo tendrá como nombre temporal Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (CALC) y no comenzará a funcionar hasta tanto todos los gobiernos miembros no hayan concretado los estatus y su esquema de funcionamiento, según la declaración emitida en la llamada Cumbre de la Unidad.

De esta manera se avanzó políticamente hacia la constitución de una organización latinoamericana de naciones; pero no se le dio ningún desarrollo a la confluencia de este proyecto con la circunstancia excepcional del Bicentenario de nueve importantes países de la región, que se quedó meramente enunciado en el discurso del presidente de México, y que tampoco el Grupo Bicentenario lo asimiló en su dinámica. Es muy dudoso que un proceso tan complejo como es la integración (y en particular el corte de ligaduras con Estados Unidos y España) llegue a feliz término, cuando no se pudo sacar adelante un Bicentenario conjunto, que se trataba simplemente de organizar una fiesta, pero que pudo haber dejado consolidadas desde el Bicentenario las fibras simbólicas del proyecto de más envergadura.

La tentación hispánica

El Reino de España (nombre oficial de este país) y sus empresas comerciales hicieron todo lo posible por cooptar en su provecho la conmemoración del Bicentenario de la independencia de las repúblicas latinoamericanas, política que se concretó en la intención de unir en una sola conmemoración los eventos de la península y del continente americano sucedidos entre 1808 y 1813, mediante la creación de una instancia conmemorativa común, denominada Comisión Iberoamericana para los Bicentenarios (tal como funcionó el V Centenario de la invasión); pero su impulso fue frenado en seco por el Grupo Bicentenario, que no permitió que se creara esta instancia paralela que introducía una profunda distorsión en el sentido del Bicentenario.

Este debate se dio en una reunión citada por la SEGIB (Secretaría General Iberoamericana) el 10 de septiembre de 2008 en Ciudad de México, y la defensa de la efeméride latinoamericana y del Grupo la llevó Ecuador, que ejercía la secretaría pro tempore en ese momento. A resultas de esta reunión, si bien no se creó la Comisión interoceánica, España sí obtuvo un cupo como miembro oficial dentro del Grupo Bicentenario (hasta entonces concurría como país invitado).

No obstante, España no aflojó en el empeño de protagonizar el Bicentenario, y el 11 de mayo de 2009, antes de que comenzaran las celebraciones latinoamericanas el 25 del mismo mes en Bolivia, el rey Juan Carlos instaló en Madrid un fastuoso acto institucional  de vinculación a las independencias de sus ex colonias. La Casa América organizó el acto.

Aparte de su gabinete, estuvieron presentes Lina Moreno de Uribe (Colombia), Enrique Iglesias (Uruguay, secretario de las Cumbres Iberoamericanas), José Miguel Insulza (Chile, secretario de la OEA), Benita Ferrero Waldner (Comisión Europea), Isabel Allende (Chile), Héctor Aguilar Camín (México), Ramiro Noriega (Ecuador), Pablo Groux (Bolivia), el presidente de la RAE, Víctor García de la Concha, el escritor colombiano William Ospina, el titular de EFE, Álex Grijelmo, Luis Alberto Moreno (Colombia, presiente del Banco Interamericano de Desarrollo), Antroni Brufau (Repsol, España), Lorenzo H. Zambrano (CEMEX, México), Javier Monzón (INDRA), Carmen Caffarel (Instituto Cervantes) y el periodista local Juan Cruz.

Los miembros del Grupo Bicentenario concurrieron en masa, no sólo a este acto sino  a una semana de recorrido por España, invitados por la Fundación Carolina. No resistieron la tentación hispánica.

Los príncipes de Asturias recibieron a los presidentes de las Comisiones Bicentenario de los países latinoamericanos.

Ningún evento parecido ha tenido lugar en suelo americano, aunque España tratará de que la XX Cumbre Iberoamericana de diciembre 3 y 4 de 2010 en Mar del Plata (Argentina) lo sea.

Pasó desapercibido

Entre tanto, pasaron el Mundial de Fútbol, ExpoShangai, las Asambleas de la ONU… y ninguna mención al Bicentenario Latinoamericano. No se organizaron comisiones en otras regiones del mundo. El logosímbolo del Grupo tampoco se posesionó. El Bicentenario pasó desapercibido ante el mundo.

Posiblemente la SEGIB hubiera hecho un mejor trabajo, pero ahí sí que hubiera quedado vuelta jirones la dignidad de América Latina. Conservarla ha sido el logro perdurable del Grupo Bicentenario.

En cualquier caso, se ha recorrido mayor camino en comparación con el Centenario.

La Independencia Latinoamericana 1809-1824 es un referente ineludible de la construcción del mundo moderno en el siglo XIX y de los procesos de descolonización del siglo XX. La celebración de su Bicentenario apenas comienza y asumirla es un compromiso de esta generación y una necesidad en la construcción de la Unidad Latinoamericana, llámese como se llame.

Por lo pronto, el año 2011 con sus tres celebraciones pendientes, exige la reactivación del Grupo Bicentenario.

 

Pereira, Colombia, 22 de septiembre de 2010

 

PALOMAS DEL BICENTENARIO.

Se sentó en la mesa del café Pepe Pipón, sintió el aroma, tomó un sorbo y dijo: 
 

Pocas son las frutas y muchas las raíces.

El alma de estas sociedades debe levantarse,

En arte y cantos, en brisa.

Revolcados en la arena,

Muertos, perseguidos,

Son aquellos desvalidos que su genio cambiara

Esta enferma sociedad.

America… hay America, mi America querida,

Pulmón del arte y de la sangre cultural,

Territorio natural encerrado y castigado

Por vergüenza de tu amor.

De mi lengua nace el grito de estos pueblos mal atados.

Libre, siempre libre debes ser.

Como el más puro cristal o

Un indomable animal.

Libre, siempre libre!!!

Pepe Pipón
Tomado de: http://elcometa-cafeliterario.blogspot.com/2010/04/palomas-del-bicentenario.html